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  • Patricia S y Vanesa W

Líderes que se animan: atreverse a escuchar realmente

Saber escuchar con profunda conexión es una habilidad que muchos líderes no han desarrollado aún


Uno de los rasgos más sobresalientes de los líderes que ya transitan el nuevo paradigma es la habilidad de escuchar realmente. Esto es parte de lograr conversar de una manera genuina y profunda: con uno mismo, con otros, con la realidad. Como co-creadores del mundo actual, necesitamos honrar el potencial de buenas conversaciones como fuente de ideas y soluciones nuevas. Quizás las buenas conversaciones son el mecanismo más poderoso y efectivo para el cambio y la influencia en organizaciones y sistemas. Esto es algo que comunicadores y estrategas podrían explorar con mayor profundidad a la hora de diseñar planes para sus organizaciones.


Probablemente, no estemos todavía listos para el arte de la escucha y la conversación. Navegando en las redes sociales, leyendo titulares de periódicos y escuchando debates políticos en a TV podemos claramente percibir cómo la mayor parte de las conversaciones públicas se caracterizan por miradas opuestas, confrontaciones y una necesidad imperiosa de controlar y dominar. Esto no se limita a los medios de comunicación: podemos encontrar estas tendencias en reuniones de equipo y de planificación en empresas, agencias de gobiernos y hasta organizaciones sociales. En estos espacios, nos limitamos frecuentemente a debates tradicionales, recurriendo a argumentos similares una y otra vez.

Al tiempo que utilizamos el mismo tipo de abordajes, reclamamos que emerjan líderes que estén a la altura de los desafíos actuales y de los problemas más acuciantes de nuestro mundo, país, ciudad. Sin embargo, somos tristes testigos de cómo frecuentemente nuestros líderes fallan porque no saben/quieren escuchar ni conectarse con lo que realmente está sucediendo.


Cómo tener mejores conversaciones: Krista nos inspira

Krista Tippet es un gran ejemplo de una líder que escucha. Desde 2001 ha sido anfitriona de conversaciones sobre las grandes preguntas sobre el sentido en su programa radial On Being, que se distribuye a más de 4000 radios públicas en Estados Unidos.


Es difícil responder a una pregunta simplificadora con algo que no sea una respuesta simplificadora. Pero es difícil resistir a una pregunta generosa. Podemos hacer preguntas que inspiren dignidad, honestidad y revelaciones.
(Krista Tippet)

Entre las virtudes fundantes de una conversación rica que comparte en su guía para principiantes Mejores conversaciones, destaca la escucha generosa: “Escuchar es un arte cotidiano y una virtud, pero es un arte que hemos perdido y necesitamos aprender de nuevo. Escuchar es mucho más que quedarse callado cuando otros se expresan. Tiene que ver con estar presente y recibir; tiene que ver con conectar más que observar. La escucha real se empodera con la curiosidad. Implica vulnerabilidad –la predisposición a ser sorprendido, a suspender algunos presupuestos y abrazar la ambigüedad. Nunca se trata del modo “te entendí”. El que escucha generosamente quiere captar la humanidad detrás de las palabras del otro, y pacientemente convoca a lo mejor de uno mismo y a sus propias palabras y preguntas más generosas.


El movimiento hacia un abordaje que experimente de manera genuina lo que otros piensan y sienten para informar la innovación y el cambio no puede ser ignorado: desde la fase Empatizar de design thinking a evitar utilizar patrones del pasado de Teoría U, entre otros. Krista incluso ofrece un curso para aquellos deseosos de mejoras sus habilidades conversacionales.


Los niveles de escucha en nosotros

Otto Scharmer, creador de Teoría U, enfatiza cómo escuchar es la fuente de todo gran liderazgo: “Cada vez que veo fallas de liderazgo, y en estos días tenemos muchas ocasiones de verlas, en la profundidad la fuente de esa falla es la falta de escucha. Es la ausencia de conexión con lo que realmente está sucediendo en la realidad. Es una desconexión entre el líder de un lado, y la situación, del otro.”


Para resolver esta desconexión, podemos animarnos a movernos de las maneras de escuchar tradicional (Niveles 1 y 2 en el gráfico abajo) a formas de escuchar más integrales:


Kelvy Bird: Los cuatro niveles de escucha según Scharmer

Esto puede resultar sumamente desafiante en nuestros ámbitos laborales cotidianos, pero también deberíamos admitir que nuestras aproximaciones habituales no han traído aun los resultados que nos gustaría ver. Entonces, ¿qué pasaría si intentáramos prestar atención desde nuestro corazón y desde nuestra fuente interior cuando hablamos con otros? ¿Qué sucedería si abrimos un espacio a aquello que busca emerger desde ellos? Animarnos a probar esta forma de escucha puede ser la puerta para una profunda transformación, nuestra y de los espacios que co-habitamos.


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