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  • Patricia S y Vanesa W

¿Qué historia (te) estás contando?

Actualizado: 26 de jun de 2018

Llegó en el momento justo a mis manos: una gran reflexión sobre el poder de las historias. Para una, como persona, y para cada grupo, organización, sistema, humanidad. En el libro “Una nueva república del corazón”, Terry Patten destaca el rol de las historias de transición. ¿Y si primero nos contamos el cambio que deseamos?


Según Patten, la narrativa moderna nos ha fallado: no somos egos separados compitiendo en el mundo por dominar, en sociedades que deben crecer o morir. Ni tampoco como propone la narrativa posmoderna debemos evitar el rechazo a todas las grandes meta-narrativas que nos llevan a perdernos en este mundo de la post-verdad. Si, en su lugar, pensamos en la historia de la evolución podemos develar nuevos niveles de sentido y propósito.


Hay historias esperando ser escritas

¿Nos pusimos a pensar alguna vez qué relato hacemos de nuestras vidas y de los que nos pasa o podría pasar? Los invito a explorar esto…porque tejer juntos nuevas historias sobre cómo es y podría ser nuestra vida en convivencia puede ser nuestra mejor contribución como líderes en este umbral de la humanidad. No da lo mismo contarnos que nuestra organización está rota y debemos sobrevivir en ella lo mejor posible, tratando de no hacernos daño, que mirarla como un grupo de personas que con un nuevo propósito más sentido y profundo podría convertir la misma organización en plataforma para desarrollarse como personas y generar valor para otros. ¿Qué historia nos contamos, día a día? ¿Cuáles re-producimos con nuestro pensamiento y comportamiento, aunque desde el discurso no nos hacemos cargo?

Necesitamos una nueva historia que nos lleve juntos hacia un futuro más prometedor.

Pero, ¿qué historia es esa? Duane Elgin


El poder de las historias que creemos y habitamos es increíble: pueden paralizarnos (no hay nada que yo pueda hacer) o empoderarnos para buscar nuevas respuestas a nuestros desafíos (no hubo momento histórico con más potencial para unirnos y transformar el mundo como este). De hecho, Elgin y sus colegas destacan cómo la ausencia de un buen relato sobre la crisis ambiental actual nos lleva a mucha inacción. Contarnos que el planeta está en riesgo de extinción si no empezamos a cuidarlo y reducir drásticamente el consumo no nos empodera lo suficiente: ya sea porque hay quienes no terminan de creer el grado de amenaza que somos para nosotros mismos usando los recursos como los estamos utilizando, o porque creemos que es tal la magnitud que no podemos hacer personalmente nada significativo. Entonces, como sostiene Otto Scharmer, optamos por ausentarnos (es decir desconectarnos y resistirnos a mirar la realidad cara a cara). Y ganan las voces del miedo, el cinismo y los prejuicios. Se cierran así la mente, el corazón y la voluntad.


Pero existe otra posibilidad: co-crear nuevos relatos. Elgin y su equipo idearon el proyecto de grandes historia de la transición: www.greattransitionstories.org. Allí proponen varias historias alternativas que podríamos adoptar para entender(nos) y activar nuestra inteligencia colectiva. Por ejemplo, que la humanidad está en su etapa final de adolescencia. De hecho, encuestas informales en EEUU, Inglatera, India, Japón o Brasil revelan que 2/3 de las personas creen que la humanidad está en su adolescencia. Y encontramos muchos paralelos entre la conducta de los humanos y los adolescentes, como rebelarnos y querer demostrar que somos independientes (en lugar de interdependientes), o vivir sin medir las consecuencias de nuestras acciones, consumiendo los recursos naturales como si duraran para siempre. También, como ellos, nos enfocamos mucho en las apariencias y en pertenecer, expresando nuestra identidad a través de posesiones materiales.



Es promisorio entonces contarnos que nuestra crisis es porque “Estamos madurando”: podríamos comenzar a pensar en asentarnos, construir una gran familia, buscar trabajos con sentido, y hacer planes de largo plazo para el futuro.


Nos convertiríamos entonces en protagonistas de una gran historia en la que somos una especie joven, capaz y dotada de potenciales aun no aprovechados, con mucha energía para cambiar las cosas, a través del cuidado de la tierra y de la familia humana. En el sitio del proyecto, los futuristas ofrecen 13 narrativas posibles… ¿cuál nos inspira? ¿Podemos elegir alguna de ellas y empezar a encarnarla?


Desde Animarnos, tenemos ganas de tejer nuevas historias con otros. Por ahora, estamos desarrollando nuestras habilidades narrativas a través del curso de Storytelling de Acumen. Avanzamos despacio, pero avanzamos. Y esperamos cruzarnos con muchos otros con ganas de co-crear nuevos relatos, juntos.

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